19 diciembre 2006

Señor, dame fuerza, por favor

Si fuera creyente imploraría a Dios que me diera fuerza y serenidad, pero la única divinidad a la que me consagro es el póster de Bechkam con el torso desnudo que tengo en las paredes de mi cuarto, y que, más que fuerza, me quita la poquita que me queda, porque es verlo y me empiezan a temblar las piernas, ay Dios.
He dejado Supermarco. Antes de lo previsto, así de sopetón.
El lunes fue la gota que colmó el vaso.
Llegué al trabajo de una mala leche descomunal, no sé por qué, talvez mi subconsciente detectó antes de tiempo las malas vibraciones que habría aquel día en el ambiente.
Lo primero que me da Marco, antes incluso que los buenos días, es un disfraz.
-Toma, ponte esto, hoy toca promoción de turrones.
-¿Qué?????
Es un trajecito de Papá Noel, lo cual no tendría nada de malo si no fuera porque se trata del traje de la concubina de Papá Noel.
-Tenemos que hacer una degustación de turrones simpática para subir las ventas. Ponte esto y ahora te doy una bandeja para que ofrezcas a los clientes. Ah, y esto también.
Y me coloca en la cabeza dos antenitas de reno, de color rojo y con lucecitas...
-¡Anda, mira qué monada!- exclama Soraya la Comepollas cuando me ve. Maldita zorra adúltera.
-Marco, ¿esto va en serio?-pregunto riendo, convencida de que se trata de una broma.
-Claro- responde serio. La cosa se pone fea.-Hazlo chica y sé simpática, anda, qué te cuesta.
-¿Pero cómo coño quieres que me ponga esto?¡Si parezco una puta!
Pero Marco ya se ha ido, dándome la espalda.
-Anda chica, póntelo, verás qué mona quedas- me "anima" Soraya. Estoy segura de que la maldita estaba disfrutando del momento con fruición, nunca nos hemos llevado bien y las oportunidades de humillarnos mutuamente siempre han sido escasas.
Sin comprender nada, me voy al vestuario, me pongo el dichoso atuendo. Estoy como catatónica, obedezco mecánicamente como si estuviera drogada o borracha. me pongo las antenitas y salgo a la tienda. Noto risitas apagadas, cuchicheos. La maruja con cara de ortiga que viene todos los días a por una barra de pan y un litro de leche de marca blanca me mira de arriba aabjo con infinito desprecio. La falda me está algo corta y se me ve la celulitis. No llevo medias, se me hielan las piernas.
-Hala, toma y reparte entre los clientes. No olvides decirles que son turrones "La Pava", para que compren,¿vale?-Marco me pone la bandeja y entra en el despacho. Oigo comentarle al gerente que vaya rappel más sustancioso se va a llevar con lo de los turroncitos.
Me pongo enfrente de la carnicería y voy ofreciendo turrones a la clientela. Los viejos se ríen como quinceañeros en clase de educación sexual e intentan ligar conmigo. Aguanto estoicamente durante unos 20 minutos, media hora talvez.
De repente doy un paso a la derecha para dejar pasar a una mujer embarazada y accidentalmente me veo reflejada en el espejo que hay en el pasillo de las bebidas, para vigilar a los amigos de lo ajeno. La imagen que me devolvió era la de una chica ridícula, vestida como una buscona de Laponia, humillada, idiota, pusilánime y cobarde.
Me entraron ganas de llorar. Solté la bandeja de turrones en el mostrador de la carnicería con tal brusquedad que Erika se quedó pasmada mirando. Entré en el despacho de Marco, le tiré las antenitas encima de la mesa y le dije que me iba a casa.
-¿Cómo que te vas a casa?
-Tengo derecho a tres días al mes por asuntos personales, ¿no? Pues nada, me duele la tripa y me largo. Hala.
Y salí por la puerta tan pancha, sin recordar que iba vestida como una furcia, así que tuve que dar media vuelta y entrar a vestirme cuando noté el viruji de diciembre en las piernas. Además, no era plan de ir por la calle con esas pintas.
Marco entró al vestuario hecho una furia.
-¡Que me estoy vistiendo, coño!¡Más respeto!-grité, cerrando la puerta del aseo de un golpe.
-¿Estás bien de la cabeza?¿Qué cojones has hecho, a ver?¿QUÉ COÑO TE PASA, SUSANA, MECAGOENLAMADREQUEMEPARIÓ?
-¿Preguntas que qué coño me pasa?Mejor pregúntate qué coño te pasa a ti y que te he hecho para que me humilles así, Marco.
-¿Qué humillación ni qué cojones?¿Te parece normal lo que acabas de hacer, y delante del gerente?
-Mira Marco, lo de hoy ha sido ya la gota que colma el vaso. Cinco años trabajando en esta mierda de supermercado, sin una puta subida de sueldo, sin un puto ascenso, siendo siempre la segunda de a bordo a pesar de ser de las que más tiempo llevan aquí, sin que nadie valore mi trabajo nunca, ni siquiera las noches que me he quedado hasta las tantas ayudando a tu encargada Soraya a cuadrar la caja porque a ella "no le sale" y sin que nadie me d´r las gracias...Y ahora me pagas así, poniéndome en ridículo delante de la clientela y de mis compañeros...Pues ya no más, Marco.
-¿Ah sí?¿Y qué vas a hacer, eh?
-Me voy. Dejo la empresa.
- ¿Ah si?-empezó a tartamudear. Siempre que se pone nervioso tartamudea, es hasta divertido verlo.-¡Pu-pu-pues que sssepas que tienes que notificármelo con quince días de ant-t-telación!
-Hecho. Y ahora me tomo el día libre, me duele la barriga.
Y me fui, con la cabeza bien alta. Llegué a casa y puse el móvil en silencio, para que no me molestaran. Por fin libre. Me metí en la cama y me puse a leer hasta que me quedé frita. Me desperté a las 8 de la tarde y llamé a mi madre para comunicárselo. No le conté las circunstancias para no preocuparla pero le dije que no podía más. Luego llamé a Jorge y me puse a llorar mientras le contaba lo del traje.
-Con dos ovarios nena, enhorabuena. Ya era hora de dejar ese tugurio. Y deja de llorar, ostias, que mañana mismo nos vamos a echar currículums por ahí, ¡campeona!
No hay quien me consuele como él, amo a este chico.
Hoy he ido a currar y no he visto a Marco en todo el día (¿estará huyendo de mí?)Mientras tanto, es Soraya la que ofrece los turrones, aunque sin disfraz ni antenas, como era de suponer. A mí me han vuelto a poner en caja, para lo que me queda en la empresa. Estoy viviendo un sueño, o una pesadilla, no sé.

¿Lo veis?Ya me tiemblan las piernas...

escrito por Susanita a las 19:21   5 comentarios

5 Comentarios

At 20/12/06 11:06, Blogger towngayer ha dicho...

Susanita, me alegro mucho de que no hayas hecho de mamarracha-pruebe usted un turroncito... Si hay algo que las personas no tienen que hacer es perder la dignidad (si se quiere perder, adelante, pero de motu propio). Es bueno valorarse a uno mismo, y tú al tirar las antenas de puta rena lo has hecho. Si no te valoran en ese super, seguro que lo harán en otro sitio. Muchos besos y, sobre todo, mucho ánimo. Nena, tu vales mucho...!!!(es mi mantra, pero te lo dejo por una temporada)
smuack smuack

 
At 20/12/06 18:20, Blogger Marujita Robinson ha dicho...

Yo habría hecho lo mismo en tu lugar, si después de tantos años no han sabido valorarte...Bien se pueden ir a la mierda.

 
At 22/12/06 2:18, Anonymous motagirl2 ha dicho...

muy interesante tu blog ^^

esto... el traje de "mamá noel" tiene pase, pero... antenitas de reno?! ¿dónde se ha visto eso?

saludos ;)

 
At 22/12/06 23:13, Anonymous Pichi ha dicho...

OH!! Me encanta tu blog, me recuerda a "El Diario de Bridget Jones"...Ahí, muy bien hecho, que se disfrace de Papa Noel su señora madre, querida. Besos!

 
At 29/12/06 0:23, Blogger Susanita ha dicho...

Me alegro de que te encante el relato de mi vida, Pichi, aunque si tuvieras que vivirla ibas a ver que no mola tanto. ¡Un saludito!

 

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