15 marzo 2007

¡Hola holita!

Lo mío no tiene nombre, ¡cuánto tiempo sin actualizar!
Pero he tenido varias razones:
  1. He encontrado trabajo
  2. Me he mudado de piso
  3. He tenido mucho follón en este último mes.

Comencemos por hablar de mi vida laboral. Justo cuando estaba al borde de la desesperación de no encontrar un trabajo, me entero de que van a abrir una gran tienda de ropa en el centro, rauda y veloz, fui a entregar un currículum y alucinantemente, me cogieron. Inocente de mí, creía que para trabajar en estos sitios exigían tipito y presencia, pero cuando vi a las pajarracas que se convertirían en mis compañeras de trabajo aluciné de que pudiera haber gente tan amorfa en el mundo (y lo que es peor de todo, que aún así se creen guapas e interesantes) Y por si fuera poco, he conseguido enchufar a Jorge en la empresa, ya que el pobre estaba harto de trabajar en la imprenta de su tío y quería un trabajo con más glamour. Lo único es que el quería ir a la sección de caballero pues, en sus propias palabras, “cualquier establecimiento de moda mínimamente glamouroso tiene que tener un empleado marica” , que sea el que aconseje a los señores y les informe de las últimas tendencias de las pasarelas de Milán y Nueva York. Pero ha tenido que joderse e irse a señora, a aguantar a las marujonas gordas y pesadas que huelen a sudor mezclado con Chanel. A mí me ha tocado en la sección de “señorita”, qué le vamos a hacer, yo también quería codearme con los chicarrones que vienen a comprar aquí, pero bueno...

Respecto a lo del piso, resulta que a mediados de enero me enteré por mi padre de que un pez gordo había comprado el edificio en el que vivía yo y que planeaba en seis meses echar a toda la gente para tirarlo y construir unos superhipermegapisos. La hijaputa de la casera vende el cuchitril sabiendo que me voy a quedar en calle y no me dice nada, ¿eh?, pensé. Pues se va a enterar la momia esta, cogí mis bártulos y sin avisar ni leches le dije: ahí te quedes, y jódete que ya pierdes los últimos 6 meses de alquiler. Y me fui a casa de mis viejos de manera temporal.
Mis padres ya se hacían esperanzas de que volvía para quedarme (en especial mi madre, la pobrecilla) pero dio la casualidad de que Jorge también quería buscarse otro sitio parar vivir porque ya estaba hasta los huevos de su hermano, así que nos pusimos a buscar.
Estuvimos casi un mes desesperados, buscando en el periódico, en inmobiliarias, anuncios, etc. Los pisos eran o demasiado caros (la mayoría) o tan sumamente cutres y sucios que harían devolver a una rata. Ya estaba desesperándome y haciéndome a la idea de volver a vivir con la familia cuando apareció Curro, nuestro actual compañero de piso. Resulta que sus padres se habían tenido que ir a vivir a Galicia por la salud de su padre, dejando solo a Curro en el piso, pero advirtiéndole que no le iban a mantener pues ya bastante tenían con pagar el alquiler de la casa de Lugo. Le dijeron que hiciese lo que le diera la gana, trabajar o compartir el piso, pero que lo cuidara bien porque "esto algún día será tuyo y de tu hermana, tu verás si te quieres cargar tu futuro" Y como Curro aún está estudiando y también es algo vago (reconozcámoslo) prefirió compartir el piso. Vimos el anuncio, fuimos a ver el piso, nos moló, nosotros le molamos a él y ahora estamos viviendo los trs, de muy buen rollo. Estoy muy contenta, el piso está impecable (aunque tendremos que modificar un poco la decoración, a veces me da la impresión de estar en el año 83), tenemos cada uno un cuarto, todo tipo de comodidades: TV, microondas, Internet, etc., y lo mejor de todo es que Curro sólo nos cobra 250€ a cada uno (luz, agua y gas aparte), un auténtico chollo. Él dice que nos hizo ese precio porque prefería alquilárnoslo a nosotros (le confesamos que no nos podíamos permitir algo de más de 300€ al mes) y que con 500€ al mes tiene más que suficiente parar sus cosillas. Jorge es más cabrón y directamente piensa que es "porque no encontró a nadie más"

Y además me he apuntado a la autoescuela, llevo ya dos semanas y de momento me va bastante bien.

Así que, resumiendo, estoy muy feliz con esta nueva etapa de mi vida. A ver si ahora me digno a actualizar más mi pobre blog, ahora que tenemos Internet le puedo pedir prestado el portátil a Curro. ¡Un beso!

escrito por Susanita a las 21:30   10 comentarios
 03 enero 2007

25 propósitos de año nuevo.

Cual Bridget Jones castiza este año me vuelvo a proponer una lista de cosas que debo hacer y de las cuales terminaré cumpliendo sólo la mitad en caso de que este año me porte excepcionalmente bien.
  1. La primera y más importante: encontrar trabajo antes de que finalice el mes. Está la cosa jodidilla, pero lo estoy intentando, he estado esta mañana entregando currículums y me he apuntado a ofretas por Internet. Pero mientras, ¡a tocarse la seta de mala manera! Esto sí que es vida...
  2. Apuntarme al gimnasio y perder unos kilillos al tiempo que tonifico mi cuerpo. Con lo bajita que soy no me puedo permitir parecer un dátil.
  3. Comer menos y mejor, para adelgazar un poco y para ver si se me van los granos de una p... vez (¿a ver si no va a ser por falta de sexo...?) A partir de ahora cenaré solo té rojo y tostadas con queso fresco, que afortunadamente está bueno, ñam ñam.
  4. Tirar el maquillaje viejo y comprarme pinturitas nuevas, que me hace ilusión, pero nada de Carlo di Roma del bazar de Fumanchú, marcas buenas, aunque tenga que pagarlas a plazos.
  5. Sacarme el carnet en cuanto tenga trabajo. Que ya vamos teniendo una edad...
  6. Dejar de vestir como Leticia Sabater y empezar a desarrollar un estilo propio, elegante a la vez que relajado. Renovar mi vestuario.Adiós al Bershka.
  7. Vencer la pereza e ir corriendo a la ducha en cuanto me levante.
  8. Acostarme más pronto.
  9. Sacar a Napoleón a sus horas, y no cuando el pobre se pone a gemir mientras rasca la puerta con las patitas. Qué mala madre soy...
  10. Dejar de temer las pullas de Toñi y Nacho y enfrentarme a ellos con elegancia y diplomacia, dejándoles a la altura del betún con mis ingeniosas respuestas.
  11. Vencer mi miedo irracional a las agujas e ir a donar sangre.
  12. Ser más positiva y paciente con la gente que te pone de los nervios. Energía positiva, energía positiva...
  13. Ir más veces a ver a mi family, que les tengo abandonados.
  14. Empezar a ahorrar dinero de una puñetera vez, aunque sean 50€ al mes. Así me podré pagar unas hermosas vacaciones más allá de Villacerceda del Conejal.
  15. Echarme body milk todos los días para prevenir las estrías.
  16. Ponerme chula con la casera para que me reforme la casa o sino buscarme otro agujero en el que meterme (y a ver quién es el tonto que le alquila semejante cuchitril)
  17. Ir a la peluquería como mínimo cada quince días y cortarme las puntas con regularidad.
  18. Ir siempre depilada aunque no esté con nadie ni nadie me vaya a ver desnuda. El pelo, para los hombres y los osos.
  19. Leer más libros y desengancharme de Internet.
  20. Perderles el miedo al dentista y al ginécologo, con valentía y un par de ovarios (y nunca mejor dicho)
  21. Comprarme un cosnsolador y sentirme orgullosa por ser tan liberal, no ridícula por estar montándomelo con un miembro viril de silicona.
  22. Intentar ser mejor persona y escuchar a mis amigos aunque se me caigan los párpados de sueño de oír sus batallitas.
  23. Reducir mi factura teléfonica, que hoy por hoy es exagerada.
  24. Aprender a cocinar, de una p... vez, algo más que espaguetis a la carbonara y filetes de ternera. Ralvez me compre un libro y todo.
  25. Y por último la más importante: dejar de obsesionarme por pescar un hombre, al fin y al cabo mi experiencia me ha demostrado que no son más que penes andantes y los penes no son un accesorio tan rabiosamente de moda que se vuelva imprescindible. Además, doy una imagen muy pobre de mí misma, mostrándome desesperada porque alguien me la clave y me diga "Te quiero" aunque sea sólo para callarme la boca y llevarme al catre. Para el sexo ya están los consoladores y las propias manos, y para el cariño ya están los amigos y la familia, así que realmente no les necesitamos. ¡Si el amor se lo inventó Corín Tellado para vender novelas!
Pondría la de dejar de fumar, pero hace ya casi dos años que lo dejé, ¡yujuuuuuu!
Besos a todos.

escrito por Susanita a las 00:50   49 comentarios
 02 enero 2007

La noche más vieja del 2006

Antes de nada...¡feliz año a todos!!!!! Espero que os lo hayáis pasado ayer muy bien.
Yo al final quedé con la peña de siempre: Jorge, Pili, Rachel y el calzonazos de su novio,Nacho, el tío bueno del otro día (David) y Nacho. Sólo faltaba la Toñi, que es tan pijotera y snob que se había ido a esquiar a Andorra (con algunos de sus clientes, digo yo...)

Después de cenar con mis padres y comerme las uvas a ritmo de Ramón García me fui pitando a mi apartamente para cambiarme, no me apetecía que mis padres me vieran vestida con el vestidito que había elegido para la ocasión...Al final no fue nada especial, pero me puse un vestidito de paillettes estilo años 80 bastante sugerente, aunque no demasiado provocativo. Lo malo es que con lo canija que soy más bien parecía una sardinilla, pero bueno, no se puede tener todo en esta vida. Me planché el pelo, me eché pote, corrector verde para los granitos y beige para las ojeras, una nube de polvos para matificar y dar buen color, un poquito de sombra aquí y otro poquito de brillo de labios allá...y voilà. Terminé bastante rápido, pero cuando bajé me ncontré a Jorge a punto de electrocutarse de tanto tocarme el telefonillo, qué impaciente.

-Joder, me podías dejar subir al menos y ofrecerme algún turroncito o alguna copita de champán, ¿no?-me espetó a modo de saludo.

Nos fuimos al Mokambo, un pub-discoteca bastante conocido de nuestro pueblo. Allí nos esperaba el resto de la peña. David nos saludó con una amplia sonrisa.

-¡Feliz año, guapísima!
Ahora que ya sabía que no era gay le veía con otros ojos. Le veía con ojos de sucia, de pervertida.
Estuvimos bailando, charlando (a gritos y en el oído del otro, claro está) y bebiendo. Me dieron a probar ponche con lima y ya no quise otra cosa en toda la noche, ¡está buenísimo!
Antes de que se me subiera el alcohol a la cabeza me dispuse a rematar mi plan de ligarme a David, aunque lo raro es que había algo raro que me decía que no sería tan divertido. Tenía como un presentimiento raro que no me podía explicar, pero lo achaqué a las copas.
Nos pusimos a bailar en la pista y yo me puse en plan melosa-calientapollas, sonriéndole, mirándole a los ojos, rozándole de vez en cuando al bailar...esas cosas que hacemos las tías con ganas de marcha. Jorge me miraba desde la barra meneando la cabeza con ligero desdén, como diciendo "qué falta estás, hija mía" Lo malo de David es que bebe como un cosaco, a las tres de la mañana se había convertido en vasco por obra y gracia del whisky, es decir, que no se le entendía una mierda cuando hablaba. Minutos después se puso en plan pulpo y comenzó a sobetearme. Yo me defendía y me hacía la escandalizada delante de los demás, pero la verdad es que tenía ganas de otra cosa. Hubo un momento en que me intentó dar un beso y aparté la cara, porque estaba empezando a sentir miedo de la cara de demonio que se le estaba poniendo. Se fue al baño y regresó con la camisa y los pantalones todos empapados.
Al final, empezamos a amuermarnos a las 6 de la mañana y decidimos pirarnos. David iba tan borracho que decidimos llevarle a su casa en el coche de Jorge.
-Tía, móntate detrás con él, que con el pedo que lleva no me fío de que vaya solo ahí atrás. Además, tengo el seguro de la puerta jodido y todavía es capaz de abrir la puerta en plena marcha.
Me monté con él y a los dos segundos de arrancar se me tiró encima literalmente y empezó a comerme el morro a lo bestia, hablando en plata. En un principio me dejé llevar e intenté disfrutarlo, pero me di cuenta de que era como estar besando a una almeja o alguna asquerosa criatura babosa y me separé.
Estate quieto!-le dije, e intenté ponerle el cinturón de seguridad para tenerle más controlado, pero era imposible (no olvidemos que mide casi dos metros) Me intentó tocar una teta y meterme las manos por debajo del vestido mientras yo me deshacía de él como podía.
Tíooooo!¡Date prisa que este todavía me viola!-le grité a Jorge.
-¿No era eso lo que querías?-me repondió sin inmutarse, mirándome a través del retrovisor.
Al final llegamos a donde su casa, llamamos al timbre y se lo encasquetamos a su madre para que se lo metiera por el culo si quisiera. Volvimos al coche, esta vez me senté delante con Jorge.
Mientras íbamos de camino a mi casa notamos un olor raro.
-Nene, ¿a qué huele?
-Tía, qué se yo...
-Viene de atrás.
-Luego lo miro.
Cuando llegamos a mi portal, Jorge se abrió la puerta trasera y se puso a mirar. En ese momento un alarido penetrante me puso los pelos como escarpias.
-¡Hijo de putaaaaaaaaaa!-chilló.
El tío se le había meado en la tapicería y no sólo había sido una meada tan caudalosa como el Ebro sino que encima olía tan mal que nos daban arcadas.

Esta mañana David llamó a Jorge para disculparse, éste le ha contestado que no quiere volver a saber nada de él. Yo tampoco quiero recordarle, qué asco y qué decepción. Si ya me lo decía Marujita Robinson, que los tíos perfectos no existen, y que este algo tenía que tener. En efecto, un esfínter más flojo que los guiones de Ana y los siete.
Ya he perdido la fe, creo que voy a tener que volverme lesbiana o pagarme un viaje espacial y cepillarme a todos los alienígenas que me encuentre por el camino (que seguro que tienen macropenes superevolucionados capaces de provocar orgasmos brutales en segundos a la mismísima madre superiora del convento de las Agustinas.)

Empezaré por comprarme un consolador nuevo, que al menos no beberá Cutty Sark ni se me meará en la cama.

escrito por Susanita a las 00:43   3 comentarios
 28 diciembre 2006

28 de diciembre, fuck fuck fuck!

Qué risa, por Dior, acabo de llegar a casa después de pasarme la tarde haciendo el tonto con Jorge (al que le ha dado la perra de que le llamemos George). Primero fuimos a dejar currículums por ahí, luego hemos estado de copeo en un bar, donde había quedado él con un amigo suyo del ambiente que se llama David, al que hacía años que no veía.
El tal David resultó ser un chico altísimo (medirá 1.90 o así), fuerte, guapo y muy simpático e inteligente.
Hemos estado toda la tarde hablando y haciendo planes para Nochevieja (se viene con nosotros, ¡yuju!) Lo que más me gusta de este chico es que con él se puede hablar de prácticamente todo. Hemos tocado un montón de temas: ordenadores, muertos (en serio), cotilleo, leyendas urbanas, misterios e incluso arte. ¡Sí, arte! Llegado a este punto, Jorge ya nos tenía olvidados y estaba mandando mensajitos multimedia por el móvil. Es lo que hace siempre que se aburre, aunque no sé a quién se los estaría mandando, porque en este momento no se habla con ninguno de sus ex...
Estuvimos comentando lo mucho que me gustaban los cuadros de Gauguin, Botticelli, y Sorolla, lo mucho que le gustaban a él los de Klimt, Picasso y Goya, y nos reímos como locos comentando El jardín de las delicias del Bosco, que parecía una orgía desmadrada, con sátiros, nínfulas, magreos y gente a la que le sale ramilletes del culo .
Es impresionante, yo pensaba que este tipo de hombres sólo existían en los anuncios de Gillette, y de repente me encuentro con uno. Es una sensación parecida a la de encontrar un trébol de cuatro hojas en medio de un campo de berzas. Pena que el chico perteneciera al club del pepino...
Nos despedimos de David (con dos besos, qué bien huele el jodido...Jean Paul Gaultier o algo así) y nos volvimos a casa andando. Jorge iba tan templadito de vodka con granadina que se tiró todo el camino cantando "25 de diciembre, fuck fuck fuck!" en vez de "fun fun fun" Era muy divertido, al verdad. Aunque hoy es 28, pero bueno...
Cuando nos despedimos en mi portal (como dos enamoraditos) le comenté lo bien que me había caído su amigo.
- De verdad, sería el hombre perfecto sino fuera gay...-suspiré.
-¿Y a ti quién te ha dicho que David sea gay???- me espetó Jorge.
-¿Comorrrrr???¿Y por qué no me lo dijiste, güey?
-Joder, ¿es que todos mi colegas tienen que ser maricas? Posno. Además hice bien en no decirte nada porque te habrías puesto más tonta aún.
-¿Tonta yo?
-Pozi, tía, sólo te faltaba quitarte las bragas ahí mismo y escurrirlas. De verdad, es ver una polla guapa y te me pones más tontita...
-Ay nene, ¿pero tú te has dado cuenta de lo bueno que está ese chico?¡Y lo listo que es!
-Venga que sí, vale, no me ralles más. Hale, me voy, que tengo macarrones para cenar y vendrán Tony Genil y Michael Jackson a comérselos conmigo.
-¡Ayyyyyy mi niño, que creo que me he enamorao de tu amigo!-y le apreté los mofletes con el pulgar y el índice de la mano izquierda al tiempo que le daba un pico en los morros.
-Joder, te estás volviendo una maruja de cuidado- me dijo mientras se alejaba y se limpiaba la boca con la manga de la chaqueta- ¡Y como sigas enamorándote de cada polla que te presente te van a caer muchos palos en la vida, yo sólo te aviso!
-Ciao bambino!- mes despedí riendo, y entré en el portal.
Ummm, esta Nochevieja se presenta interesante. Va a ser una nueva oportunidad de conocer a algún hombre interesante y así poner fin a mis solitarias y frías noches invernales. Y va a ir David, chachi. Lo malo es que ahora que ya sé que es hetero talvez me comporte como una tontaina, como dice Jorge. Intentaré evitarlo y me pondré tres capas de rímel, que me dan una mirada enigmática y sensual.

escrito por Susanita a las 00:42   5 comentarios
 27 diciembre 2006

Jingle bells, jingle bells

Esta va a ser una semana de descanso total. El miércoles, Marco me llamó a su oficina para hablar.
Me preguntó que qué iba a hacer.
-¿Cómo que qué voy a hacer?
- Respecto a lo que me dijiste ayer de irte. Imagino que fue con la ofuscación, ¿no?
- No Marco, esta vez va en serio. Me voy.
Le cambió la cara en un segundo y se puso muy serio. Me dijo que si había sido por la tontería del trajecito que por favor le perdonara, que no volvería a suceder y todo eso.
-No es eso Marco. Me quiero ir. Llevo ya cinco años aquí y sólo me queda la impresión de estar perdiendo mi tiempo.
-¿Perdiendo tu tiempo?
- Sí. Que llevo mucho tiempo aquí metida, desempeñanado el mismo trabajo, año tras año, sin posibilidad de ascenso ni promoción, viendo como otras chicas que llegaron más tarde que yo sí que son ascendidas mientras yo sigo en la misma categoría. Por eso creo que me merezco algo mejor, ¿sabes Marco?
-Joder, Susana, nunca pensé que te hubiera importado lo de Soraya...-se refiere a su rápido ascenso a encargada, semanas después de habérsela chupado, y siete meses después de haber entrado en la empresa, mientras que yo llevaba un año y medio.
- Mira, si en ese momento me dio igual, más ahora, pero jode estar estancada laboralmente, ¿sabes? Aún soy joven y creo que tengo tiempo de buscarme la vida en otro lugar.
-Bueno Susana, te propongo un trato: en enero te subimos el sueldo y te promovemos a encargada de cajas, ¿qué te parece? Anda...-
A buenas horas mangas verdes, cinco años deseando oír esas palabras y las tengo que escuchar justo cuando ya he tomafo la decisión firme de irme....
- Vale, ¿me subes a encargada y qué hacemos con Soraya? ¿La despides, la degradas, te quedas con dos encargadas...?No te molestes, de verdad.
-Por favor Susana, no me puedes hacer esto, eres una de mis mejores empleadas- pero no la mejor, fíjate tú, será porque yo no se la he chupado nunca...-No me puedes dejar así colgado....
-Lo siento Marco, pero creo que ya es tarde para resarcirme. La decisión está tomada y ya nada podrá echarme atrás-
Salí del despacho y volví a la caja a mi trabajo. Ahora ya no me irritaba la maruja con cara de ortiga que siempre se queja del precio de las cosas y me paga con monedas de céntimos. Ya no te tendré que aguantar más, vieja condenada, pensé.
A la hora de marcharme, marco me volvió a llamar a su oficina. Esta vez se mostró muy frío y distante. Me preguntó que si quería disfrutar de mis vacaciones hasta fin de mes o si al contrario prefería cobrarlas. El dinero me venía muy bien, pero viendo su cara, algo me decía que si seguía allí me harían la vida muy amarga.
Preferí coger vacaciones. Firmé mi carta de despido y me dijo que ya no era necesario que fuera más a trabajar.
Se había acabado. Mi historia de cinco años con Supermarco había llegado a su fin.
Cuando salí me despedí de algunos compañeros: Maika, Jessi, Emilio, etc. , muy discretamente para que las cotillas de turno no se dieran cuenta.

Las fiestas al final las he pasado en casa de mamá y papá. Como tengo todo este tiempo libre, me he imaginado que he vuelto a los viejos tiempos, que aún estudio y estoy de vacaciones, como cuando iba al instituto. Y me he dejado mimar por mi madre. Me he peleado con mi hermana por el uso del ordenador. He visto el fútbol con mi padre y sus compadres (y he salido viva de la aventura...) He ayudado a rellenar el pollo de Nochebuena (y por eso al día siguiente me desperté con cagalera, demasiadas ciruelas pasas...) También he ido a cenar con mis amigos. Y el Barbudo no ha llamado al final, se habrá cansado de hacer el ridículo...

He sido feliz. Muy feliz. A ver qué me depara el nuevo año, me consuelo con la idea de que al menos será diferente...

escrito por Susanita a las 01:30   4 comentarios
 19 diciembre 2006

Señor, dame fuerza, por favor

Si fuera creyente imploraría a Dios que me diera fuerza y serenidad, pero la única divinidad a la que me consagro es el póster de Bechkam con el torso desnudo que tengo en las paredes de mi cuarto, y que, más que fuerza, me quita la poquita que me queda, porque es verlo y me empiezan a temblar las piernas, ay Dios.
He dejado Supermarco. Antes de lo previsto, así de sopetón.
El lunes fue la gota que colmó el vaso.
Llegué al trabajo de una mala leche descomunal, no sé por qué, talvez mi subconsciente detectó antes de tiempo las malas vibraciones que habría aquel día en el ambiente.
Lo primero que me da Marco, antes incluso que los buenos días, es un disfraz.
-Toma, ponte esto, hoy toca promoción de turrones.
-¿Qué?????
Es un trajecito de Papá Noel, lo cual no tendría nada de malo si no fuera porque se trata del traje de la concubina de Papá Noel.
-Tenemos que hacer una degustación de turrones simpática para subir las ventas. Ponte esto y ahora te doy una bandeja para que ofrezcas a los clientes. Ah, y esto también.
Y me coloca en la cabeza dos antenitas de reno, de color rojo y con lucecitas...
-¡Anda, mira qué monada!- exclama Soraya la Comepollas cuando me ve. Maldita zorra adúltera.
-Marco, ¿esto va en serio?-pregunto riendo, convencida de que se trata de una broma.
-Claro- responde serio. La cosa se pone fea.-Hazlo chica y sé simpática, anda, qué te cuesta.
-¿Pero cómo coño quieres que me ponga esto?¡Si parezco una puta!
Pero Marco ya se ha ido, dándome la espalda.
-Anda chica, póntelo, verás qué mona quedas- me "anima" Soraya. Estoy segura de que la maldita estaba disfrutando del momento con fruición, nunca nos hemos llevado bien y las oportunidades de humillarnos mutuamente siempre han sido escasas.
Sin comprender nada, me voy al vestuario, me pongo el dichoso atuendo. Estoy como catatónica, obedezco mecánicamente como si estuviera drogada o borracha. me pongo las antenitas y salgo a la tienda. Noto risitas apagadas, cuchicheos. La maruja con cara de ortiga que viene todos los días a por una barra de pan y un litro de leche de marca blanca me mira de arriba aabjo con infinito desprecio. La falda me está algo corta y se me ve la celulitis. No llevo medias, se me hielan las piernas.
-Hala, toma y reparte entre los clientes. No olvides decirles que son turrones "La Pava", para que compren,¿vale?-Marco me pone la bandeja y entra en el despacho. Oigo comentarle al gerente que vaya rappel más sustancioso se va a llevar con lo de los turroncitos.
Me pongo enfrente de la carnicería y voy ofreciendo turrones a la clientela. Los viejos se ríen como quinceañeros en clase de educación sexual e intentan ligar conmigo. Aguanto estoicamente durante unos 20 minutos, media hora talvez.
De repente doy un paso a la derecha para dejar pasar a una mujer embarazada y accidentalmente me veo reflejada en el espejo que hay en el pasillo de las bebidas, para vigilar a los amigos de lo ajeno. La imagen que me devolvió era la de una chica ridícula, vestida como una buscona de Laponia, humillada, idiota, pusilánime y cobarde.
Me entraron ganas de llorar. Solté la bandeja de turrones en el mostrador de la carnicería con tal brusquedad que Erika se quedó pasmada mirando. Entré en el despacho de Marco, le tiré las antenitas encima de la mesa y le dije que me iba a casa.
-¿Cómo que te vas a casa?
-Tengo derecho a tres días al mes por asuntos personales, ¿no? Pues nada, me duele la tripa y me largo. Hala.
Y salí por la puerta tan pancha, sin recordar que iba vestida como una furcia, así que tuve que dar media vuelta y entrar a vestirme cuando noté el viruji de diciembre en las piernas. Además, no era plan de ir por la calle con esas pintas.
Marco entró al vestuario hecho una furia.
-¡Que me estoy vistiendo, coño!¡Más respeto!-grité, cerrando la puerta del aseo de un golpe.
-¿Estás bien de la cabeza?¿Qué cojones has hecho, a ver?¿QUÉ COÑO TE PASA, SUSANA, MECAGOENLAMADREQUEMEPARIÓ?
-¿Preguntas que qué coño me pasa?Mejor pregúntate qué coño te pasa a ti y que te he hecho para que me humilles así, Marco.
-¿Qué humillación ni qué cojones?¿Te parece normal lo que acabas de hacer, y delante del gerente?
-Mira Marco, lo de hoy ha sido ya la gota que colma el vaso. Cinco años trabajando en esta mierda de supermercado, sin una puta subida de sueldo, sin un puto ascenso, siendo siempre la segunda de a bordo a pesar de ser de las que más tiempo llevan aquí, sin que nadie valore mi trabajo nunca, ni siquiera las noches que me he quedado hasta las tantas ayudando a tu encargada Soraya a cuadrar la caja porque a ella "no le sale" y sin que nadie me d´r las gracias...Y ahora me pagas así, poniéndome en ridículo delante de la clientela y de mis compañeros...Pues ya no más, Marco.
-¿Ah sí?¿Y qué vas a hacer, eh?
-Me voy. Dejo la empresa.
- ¿Ah si?-empezó a tartamudear. Siempre que se pone nervioso tartamudea, es hasta divertido verlo.-¡Pu-pu-pues que sssepas que tienes que notificármelo con quince días de ant-t-telación!
-Hecho. Y ahora me tomo el día libre, me duele la barriga.
Y me fui, con la cabeza bien alta. Llegué a casa y puse el móvil en silencio, para que no me molestaran. Por fin libre. Me metí en la cama y me puse a leer hasta que me quedé frita. Me desperté a las 8 de la tarde y llamé a mi madre para comunicárselo. No le conté las circunstancias para no preocuparla pero le dije que no podía más. Luego llamé a Jorge y me puse a llorar mientras le contaba lo del traje.
-Con dos ovarios nena, enhorabuena. Ya era hora de dejar ese tugurio. Y deja de llorar, ostias, que mañana mismo nos vamos a echar currículums por ahí, ¡campeona!
No hay quien me consuele como él, amo a este chico.
Hoy he ido a currar y no he visto a Marco en todo el día (¿estará huyendo de mí?)Mientras tanto, es Soraya la que ofrece los turrones, aunque sin disfraz ni antenas, como era de suponer. A mí me han vuelto a poner en caja, para lo que me queda en la empresa. Estoy viviendo un sueño, o una pesadilla, no sé.

¿Lo veis?Ya me tiemblan las piernas...

escrito por Susanita a las 19:21   5 comentarios
 10 diciembre 2006

Pollo a la mamá

Hoy he tenido una agradable comidita familiar en casa de mis viejos. Mamá había hecho un pollo asado que sabía a pura gloria (la jodía de mi hermana se ha puesto un piercing en la nariz, ¡y no le han dicho nada!) y todo iba bien hasta que mi padre volvió a sacar el eterno tema.
-¿Sabes que van a abrir una tienda de ropa en el centro?Podrías echar un currículum.
-Pues sí, echaré alguno.- dije
-Entonces, ¿es que quieres dejar el súper?-preguntó mamá.
-Buah, desde hace tiempo. Ya estoy harta de ese sitio, creo que yo me merezco un trabajo mejor.
-Pues claro niña, tú echa currículus de esos en donde puedas, a ver si te cogen- dijo mamá.
-Ya, lo que pasa es que el trabajo está muy mal en este pueblo de mierda.
- El trabajo está mal y tú que no tienes estudios...Si hubieras sacado algo como tu amiga ahora no estarías en esta situación-soltó mi viejo sin que viniera a cuento.
-¡Joder macho, y dale con el temita!-exploté-¡Siempre igual, siempre igual! Ya me sé la cantinela de memoria.
-Joder macho no, ¡cojones!-dijo él, pegando un golpe en la mesa-¿Lo ves?¿Ves en qué situación estás?¡Te lo dije hace cinco años, que te arrepentirías de no haber hecho algo inteligente con tu vida!Pues ahora toma. ¡Y no me vuelvas a hablar en ese tono!
- Joder, y para esto me decís que venga a casa, para tener que aguantar estas escenas, desde hace cinco años...-murmuré debatiéndome entre seguir devorando el pollo o levantarme y largarme de ahí.- Me voy al baño.

Fui al aseo y ahí me hinché a llorar. De rabia, de frustración, de yo que sé más...Una cosa es que sepas que tu vida es bastante cutre, que tienes un trabajo de mierda y que a tus 23 años no te lo has montado todo lo bien que hubieras querido, pero que encima tu propio padre te esté machacando siempre con el tema...Es muy triste. Del otro lado de la puerta escuché a mi madre discutiendo con mi padre: "¿Es que no podemos tener un domingo en paz en esta casa?¡Siempre con el tema de las narices, jolines!¡Ya estoy harta de vuestras peleas!"

Al cabo de un rato mi madre me llamó a la puerta.
-Susi, ¿estás bien? Ven, que he hecho flan.
Me sequé las lágrimas, me lavé la cara y bebí agua para tranquilizarme. Cuando vi que tenía mejor cara, salí. Estaban todos callados, mi padre miraba hacia su plato, mi hermana trasteaba en el móvil y mi madre me servía un enorme trozo con la mejor de sus sonrisas. Casi lloro otra vez al pensar en la madre tan buena que tenía. Qué vida, coño.
El flan estaba riquísimo, como de costumbre. Después de comer ayudé a mi madre a recoger la cocina. Mi padre se fue al bar y mi hermana salió con las putillas de sus amigas, escaqueándose como de costumbre.
- Susi, no le hagas caso a tu padre, ¿eh?- me dijo mamá apoyándome la mano en el brazo.-Es la edad, que le vuelve cascarrabias.
-Si ya lo sé mamá, pero estoy harta de llevar 5 años oyendo la misma cantinela, me tiene frita.
- A partir de ahora cuando toque el tema, haces como que no le has oído y cambias de asunto. Ya sabes que a tu padre le encanta porfiar.
Qué paciencia la de esta santa mujer para aguantar a alguien como mi viejo. Solo sé que, como represalia, el próximo domingo no iré a comer (más que nada porque pienso salir de fiesta hasta las tantas y no me levantaré hasta las 3 de la tarde por lo menos). Que se coman el pollo solitos.
Después me fui, como de costumbre, a tomarme un té con la peña. Hay mal ambiente, para variar, creo que entre Jorge y Nacho ha habido movida otra vez y que Toñi tiene algo que ver. Qué zorra es esta mujer, por Dior...
Mañana a trabajar (mierda puta...). Ojalá vea al camarero, quiero ponerme a hablar con él para ver si me reconoce. Qué situación más rrarra rrarra rrarra, esto parece un telefilme de Antena 3...

P.D. El barbudo no ha vuelto a llamar, se habrá cansado de dar por saco. Esperemos.

escrito por Susanita a las 20:28   3 comentarios