15 marzo 2007

¡Hola holita!

Lo mío no tiene nombre, ¡cuánto tiempo sin actualizar!
Pero he tenido varias razones:
  1. He encontrado trabajo
  2. Me he mudado de piso
  3. He tenido mucho follón en este último mes.

Comencemos por hablar de mi vida laboral. Justo cuando estaba al borde de la desesperación de no encontrar un trabajo, me entero de que van a abrir una gran tienda de ropa en el centro, rauda y veloz, fui a entregar un currículum y alucinantemente, me cogieron. Inocente de mí, creía que para trabajar en estos sitios exigían tipito y presencia, pero cuando vi a las pajarracas que se convertirían en mis compañeras de trabajo aluciné de que pudiera haber gente tan amorfa en el mundo (y lo que es peor de todo, que aún así se creen guapas e interesantes) Y por si fuera poco, he conseguido enchufar a Jorge en la empresa, ya que el pobre estaba harto de trabajar en la imprenta de su tío y quería un trabajo con más glamour. Lo único es que el quería ir a la sección de caballero pues, en sus propias palabras, “cualquier establecimiento de moda mínimamente glamouroso tiene que tener un empleado marica” , que sea el que aconseje a los señores y les informe de las últimas tendencias de las pasarelas de Milán y Nueva York. Pero ha tenido que joderse e irse a señora, a aguantar a las marujonas gordas y pesadas que huelen a sudor mezclado con Chanel. A mí me ha tocado en la sección de “señorita”, qué le vamos a hacer, yo también quería codearme con los chicarrones que vienen a comprar aquí, pero bueno...

Respecto a lo del piso, resulta que a mediados de enero me enteré por mi padre de que un pez gordo había comprado el edificio en el que vivía yo y que planeaba en seis meses echar a toda la gente para tirarlo y construir unos superhipermegapisos. La hijaputa de la casera vende el cuchitril sabiendo que me voy a quedar en calle y no me dice nada, ¿eh?, pensé. Pues se va a enterar la momia esta, cogí mis bártulos y sin avisar ni leches le dije: ahí te quedes, y jódete que ya pierdes los últimos 6 meses de alquiler. Y me fui a casa de mis viejos de manera temporal.
Mis padres ya se hacían esperanzas de que volvía para quedarme (en especial mi madre, la pobrecilla) pero dio la casualidad de que Jorge también quería buscarse otro sitio parar vivir porque ya estaba hasta los huevos de su hermano, así que nos pusimos a buscar.
Estuvimos casi un mes desesperados, buscando en el periódico, en inmobiliarias, anuncios, etc. Los pisos eran o demasiado caros (la mayoría) o tan sumamente cutres y sucios que harían devolver a una rata. Ya estaba desesperándome y haciéndome a la idea de volver a vivir con la familia cuando apareció Curro, nuestro actual compañero de piso. Resulta que sus padres se habían tenido que ir a vivir a Galicia por la salud de su padre, dejando solo a Curro en el piso, pero advirtiéndole que no le iban a mantener pues ya bastante tenían con pagar el alquiler de la casa de Lugo. Le dijeron que hiciese lo que le diera la gana, trabajar o compartir el piso, pero que lo cuidara bien porque "esto algún día será tuyo y de tu hermana, tu verás si te quieres cargar tu futuro" Y como Curro aún está estudiando y también es algo vago (reconozcámoslo) prefirió compartir el piso. Vimos el anuncio, fuimos a ver el piso, nos moló, nosotros le molamos a él y ahora estamos viviendo los trs, de muy buen rollo. Estoy muy contenta, el piso está impecable (aunque tendremos que modificar un poco la decoración, a veces me da la impresión de estar en el año 83), tenemos cada uno un cuarto, todo tipo de comodidades: TV, microondas, Internet, etc., y lo mejor de todo es que Curro sólo nos cobra 250€ a cada uno (luz, agua y gas aparte), un auténtico chollo. Él dice que nos hizo ese precio porque prefería alquilárnoslo a nosotros (le confesamos que no nos podíamos permitir algo de más de 300€ al mes) y que con 500€ al mes tiene más que suficiente parar sus cosillas. Jorge es más cabrón y directamente piensa que es "porque no encontró a nadie más"

Y además me he apuntado a la autoescuela, llevo ya dos semanas y de momento me va bastante bien.

Así que, resumiendo, estoy muy feliz con esta nueva etapa de mi vida. A ver si ahora me digno a actualizar más mi pobre blog, ahora que tenemos Internet le puedo pedir prestado el portátil a Curro. ¡Un beso!

escrito por Susanita a las 21:30   10 comentarios