02 enero 2007

La noche más vieja del 2006

Antes de nada...¡feliz año a todos!!!!! Espero que os lo hayáis pasado ayer muy bien.
Yo al final quedé con la peña de siempre: Jorge, Pili, Rachel y el calzonazos de su novio,Nacho, el tío bueno del otro día (David) y Nacho. Sólo faltaba la Toñi, que es tan pijotera y snob que se había ido a esquiar a Andorra (con algunos de sus clientes, digo yo...)

Después de cenar con mis padres y comerme las uvas a ritmo de Ramón García me fui pitando a mi apartamente para cambiarme, no me apetecía que mis padres me vieran vestida con el vestidito que había elegido para la ocasión...Al final no fue nada especial, pero me puse un vestidito de paillettes estilo años 80 bastante sugerente, aunque no demasiado provocativo. Lo malo es que con lo canija que soy más bien parecía una sardinilla, pero bueno, no se puede tener todo en esta vida. Me planché el pelo, me eché pote, corrector verde para los granitos y beige para las ojeras, una nube de polvos para matificar y dar buen color, un poquito de sombra aquí y otro poquito de brillo de labios allá...y voilà. Terminé bastante rápido, pero cuando bajé me ncontré a Jorge a punto de electrocutarse de tanto tocarme el telefonillo, qué impaciente.

-Joder, me podías dejar subir al menos y ofrecerme algún turroncito o alguna copita de champán, ¿no?-me espetó a modo de saludo.

Nos fuimos al Mokambo, un pub-discoteca bastante conocido de nuestro pueblo. Allí nos esperaba el resto de la peña. David nos saludó con una amplia sonrisa.

-¡Feliz año, guapísima!
Ahora que ya sabía que no era gay le veía con otros ojos. Le veía con ojos de sucia, de pervertida.
Estuvimos bailando, charlando (a gritos y en el oído del otro, claro está) y bebiendo. Me dieron a probar ponche con lima y ya no quise otra cosa en toda la noche, ¡está buenísimo!
Antes de que se me subiera el alcohol a la cabeza me dispuse a rematar mi plan de ligarme a David, aunque lo raro es que había algo raro que me decía que no sería tan divertido. Tenía como un presentimiento raro que no me podía explicar, pero lo achaqué a las copas.
Nos pusimos a bailar en la pista y yo me puse en plan melosa-calientapollas, sonriéndole, mirándole a los ojos, rozándole de vez en cuando al bailar...esas cosas que hacemos las tías con ganas de marcha. Jorge me miraba desde la barra meneando la cabeza con ligero desdén, como diciendo "qué falta estás, hija mía" Lo malo de David es que bebe como un cosaco, a las tres de la mañana se había convertido en vasco por obra y gracia del whisky, es decir, que no se le entendía una mierda cuando hablaba. Minutos después se puso en plan pulpo y comenzó a sobetearme. Yo me defendía y me hacía la escandalizada delante de los demás, pero la verdad es que tenía ganas de otra cosa. Hubo un momento en que me intentó dar un beso y aparté la cara, porque estaba empezando a sentir miedo de la cara de demonio que se le estaba poniendo. Se fue al baño y regresó con la camisa y los pantalones todos empapados.
Al final, empezamos a amuermarnos a las 6 de la mañana y decidimos pirarnos. David iba tan borracho que decidimos llevarle a su casa en el coche de Jorge.
-Tía, móntate detrás con él, que con el pedo que lleva no me fío de que vaya solo ahí atrás. Además, tengo el seguro de la puerta jodido y todavía es capaz de abrir la puerta en plena marcha.
Me monté con él y a los dos segundos de arrancar se me tiró encima literalmente y empezó a comerme el morro a lo bestia, hablando en plata. En un principio me dejé llevar e intenté disfrutarlo, pero me di cuenta de que era como estar besando a una almeja o alguna asquerosa criatura babosa y me separé.
Estate quieto!-le dije, e intenté ponerle el cinturón de seguridad para tenerle más controlado, pero era imposible (no olvidemos que mide casi dos metros) Me intentó tocar una teta y meterme las manos por debajo del vestido mientras yo me deshacía de él como podía.
Tíooooo!¡Date prisa que este todavía me viola!-le grité a Jorge.
-¿No era eso lo que querías?-me repondió sin inmutarse, mirándome a través del retrovisor.
Al final llegamos a donde su casa, llamamos al timbre y se lo encasquetamos a su madre para que se lo metiera por el culo si quisiera. Volvimos al coche, esta vez me senté delante con Jorge.
Mientras íbamos de camino a mi casa notamos un olor raro.
-Nene, ¿a qué huele?
-Tía, qué se yo...
-Viene de atrás.
-Luego lo miro.
Cuando llegamos a mi portal, Jorge se abrió la puerta trasera y se puso a mirar. En ese momento un alarido penetrante me puso los pelos como escarpias.
-¡Hijo de putaaaaaaaaaa!-chilló.
El tío se le había meado en la tapicería y no sólo había sido una meada tan caudalosa como el Ebro sino que encima olía tan mal que nos daban arcadas.

Esta mañana David llamó a Jorge para disculparse, éste le ha contestado que no quiere volver a saber nada de él. Yo tampoco quiero recordarle, qué asco y qué decepción. Si ya me lo decía Marujita Robinson, que los tíos perfectos no existen, y que este algo tenía que tener. En efecto, un esfínter más flojo que los guiones de Ana y los siete.
Ya he perdido la fe, creo que voy a tener que volverme lesbiana o pagarme un viaje espacial y cepillarme a todos los alienígenas que me encuentre por el camino (que seguro que tienen macropenes superevolucionados capaces de provocar orgasmos brutales en segundos a la mismísima madre superiora del convento de las Agustinas.)

Empezaré por comprarme un consolador nuevo, que al menos no beberá Cutty Sark ni se me meará en la cama.

escrito por Susanita a las 00:43   3 comentarios

3 Comentarios

At 2/1/07 16:36, Blogger Marujita Robinson ha dicho...

¡Te lo dije!Alguna pega tenía que tener, pero no me imaginaba que fuera a ser tan guarro...

 
At 3/1/07 3:25, Blogger Jose Luis ha dicho...

Un tio que se mea en el coche de un supuesto amigo cuando está apunto de echar un polvinochevieja con alguien tan genial como tu merece la muerte ya!

Donde está la guillotina cuando la necesitas?

Yo esta nochevieja repartí amor a diestro, siniestro, delante y detrás...yo cuando bebo soy poseido por Benedetti y me pongo en plan poeta...cada uno es cada uno...

PD: Es gay, si Freud levantara la cabeza achacaría su meada a la metida de mano...o algo asi

 
At 21/1/07 18:51, Blogger d2clon ha dicho...

Ei, ei, ei... pobre David. Pidió perdón ¿no?. Que poco aguante teneis si os quitais de en medio los amigos tan facilmente.

No sé si tengo un solo amigo que no se me haya meado en el coche. Bueno, no tengo coche, pero alguna cosa parecida.

 

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